Parece ser que
'blog' viene del inglés
'web log' y tendría una traducción parecida a la de registro, diario o cuaderno de bitácora virtual. ¿Por qué no empezar a llamar a las cosas mediante nombres que nos sugieran algo? ¿Es tarde para empezar? ¿Cuántos ejemplos como este vemos a diario que arruinan nuestra lengua?
No hay comentarios:
Publicar un comentario